Anabel Lasheras Meavilla, que forma parte del patronato de las fundaciones Mujeres Felices y Castillo de Loarre, desarrolla la RSC del Grupo Mémora en Aragón.

Profesora de educación especial, realiza desde 1992 una intensa actividad en la puesta en valor del medio rural. Senadora por Huesca y Portavoz de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales en la VII Legislatura, dirigió la asociación AFAMMER en Aragón durante 15 años. De 2008 a 2011 fue Directora General de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, en el Gobierno de Aragón. En 2012 puso en marcha la Fundación Paraíso. Es una gran defensora de los derechos de la mujer. Ha presidido desde 2005 a 2015 la Asociación de Amigos del Castillo de Loarre. Ha sido también Consejera General de IberCaja en representación de la Comunidad Autónoma de Aragón.

21 sept. 2010

Anabel Lasheras inaugura Jornadas sobre el Desmán Ibérico

Esta mañana he tenido la oprtunidad de inaugurar una jornada con expertos de toda España que abordan, hoy y mañana, en el CIAMA la elaboración de una estrategia nacional para la protección del desmán ibérico.

La jornada se enmarca dentro de los actos programados en Aragón con motivo del Año Internacional de la Biodiversidad 2010.  Aragón ha tomado la iniciativa en la elaboración de una estrategia nacional para proteger el desmán ibérico o desmán pirenaico (Galemys pirenaicus), un pequeño mamífero insectívoro catalogado hasta ahora como “vulnerable” enel Catálogo de Especies Amenazas de Aragón. A estas jornadas asisten unos 40 técnicos y especialistas de las Comunidades Autónomas españolas con presencia de esta especie y de Francia.

El objetivo de estas sesiones es hacer un diagnóstico de la situación de este mamífero en toda la península y dar un primer paso para poder fijar las bases de una posible estrategia de conservación a nivel nacional de esta especie, que ha sufrido un importante retroceso de sus poblaciones en los últimos años.

El desmán ibérico o pirenaico es un pequeño mamífero insectívoro de hábitos semiacuáticos, perteneciente a la familia de los topos y endémico de la península ibérica. Con una longitud de entre 10 y 15 centímetros, su característica más identificativa es un largo hocico de color negruzco acabado en una pequeña trompa muy móvil, que le permite prospectar entre las piedras y cantos rodados de los cursos fluviales de alta montaña, en busca de insectos y otros invertebrados acuáticos que constituyen la base de su dieta. Se trata de una especie ecológicamente muy singular y sensible, ligada a cursos de aguas limpias de montaña con un buen estado de conservación.
La contaminación de las aguas, la alteración de los cauces de montaña y la introducción de especies exóticas invasoras son los principales factores de riesgo para esta especie en todo el país.
Por los datos disponibles, durante el siglo XX en Aragón la especie nunca ha sido especialmente frecuente, y tampoco lo es ahora, pese a que en términos generales, la calidad de los ríos del Pirineo aragonés es más que aceptable.
En cambio, la especie es más frecuente en la vertiente norte del pirineo y otras montañas ibéricas, aunque en todas ellas el proceso de retracción del área de distribución de la especie es generalizado. Los expertos no se ponen de acuerdo a la hora de explicar esta singular situación pirenaica, argumentando diversas causas que actuarían sobre la población, sin que haya podido recuperarse a posteriori por la escasa capacidad de dispersión de la especie. Este último escenario podría estar ocurriendo ahora en otras comunidades autónomas, donde la fuerte regresión de la especie, unida a sus características ecológicas singulares, plantea muchas dificultades para una recuperación natural de las poblaciones.

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