Anabel Lasheras Meavilla, que forma parte del patronato de las fundaciones Mujeres Felices y Castillo de Loarre, desarrolla la RSC del Grupo Mémora en Aragón.

Profesora de educación especial, realiza desde 1992 una intensa actividad en la puesta en valor del medio rural. Senadora por Huesca y Portavoz de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales en la VII Legislatura, dirigió la asociación AFAMMER en Aragón durante 15 años. De 2008 a 2011 fue Directora General de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, en el Gobierno de Aragón. En 2012 puso en marcha la Fundación Paraíso. Es una gran defensora de los derechos de la mujer. Ha presidido desde 2005 a 2015 la Asociación de Amigos del Castillo de Loarre. Ha sido también Consejera General de IberCaja en representación de la Comunidad Autónoma de Aragón.

4 jun. 2010

Un nuevo Socio de Honor

Quedan algo menos de 15 días para que acabe el tiempo de exposición de la obra de Adolfo Lahoza en la Galería de Arte de Angel Sanagustín en Huesca, Galería S'Art. Ya di la noticia de su inauguración el 14 de mayo.
Me quedaba por detallar el nombramiento de Adolfo como nuevo Socio de Honor, aunque ya escribí algo con motivo de la celebración de la fiesta del Dia del Socio el día 16.
Ya son varios los socios de honor que se han ido nombrando. Los últimos, Javier García Antón, Carlos Garulo, Manuel Pizarro y Juan Antonio Cremades. Nos honramos profundamente con el apoyo que nos prestan. Este año 2010 la Junta Drectiva decidió que fuese un pintor, Adolfo Lahoza.
Sigue a esta entrada una visión de algunos de los cuadros de Adolfo, dentro de un grupo de cuadros y dibujos sobre el castillo.

Adolfo Lahoza Dieste nace en Zaragoza en 1942. Desde muy joven manifiesta un interés por dos aspectos que van a forjar su vocación artística: la observación de la naturaleza y la interpretación de la misma en diferentes formatos plásticos. Esto le lleva a matricularse en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza y Teruel respectivamente. Durante los seis años que pasa en dichas escuelas gana por oposición el primer premio del concurso anual que organizaban estas instituciones.
Su interés por seguir formándose le llevan a ingresar en la Facultad de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona. En la Ciudad Condal inicia una nueva andadura que será básica para su carrera artística. Se debe resaltar que los dos últimos años los cursó becado por la propia Facultad debido a su brillante expediente académico. Para culminar su Licenciatura en Bellas Artes en Barcelona se le concedió, también por oposición, el Premio Final de Carrera, que consistía en acudir a la Residencia de Pintores de El Paular, Segovia, dirigida por el Marqués de Lozoya.
Convencido de la importancia de enseñar y transmitir en la enseñanza secundaria una formación plástica seria y profunda a los jóvenes, se vuelca completamente en una intensa labor docente que le lleva a conseguir la Cátedra de Dibujo, cargo que ejerció en el Instituto Sancho III El Mayor de Tafalla, en el cual desarrolló su actividad pedagógica durante más de veinte años. Desde esta cátedra impulsó y dirigió una exhaustiva transformación de la programación de la enseñanza de las Artes Plásticas dentro de la enseñanza secundaria. El Gobierno de Navarra le gratificó este esfuerzo con una amplia exposición de gran parte de su obra pictórica y escultórica en la Sala del Sobreclaustro del Departamento de Educación del propio Gobierno de Navarra en el año 2002.
Esta faceta pedagógica la ejerció sin descuidar su labor pictórica y escultórica. En ella se observa una gran protagonista, la naturaleza, ya sea humana, paisajística o de naturalezas muertas. La consecuencia de todo ello es una enorme obra artística de dibujos, pinturas y esculturas, en la que Adolfo Lahoza plasma su particular interpretación de estos modelos tomados del natural. El último objetivo de su creación artística es engrandecer, magnificar y poner en valor unos lugares, unos entornos, sobre todo, aquellos que más siente y donde más ha vivido, los que se desarrollan entre Navarra y Aragón, destacando entre ellos muy particularmente el Castillo de Loarre ya que en este pueblo ha pasado algunos de los mejores momentos de sus últimos cuarenta años.
Algunas de sus creaciones no han pasado desapercibidas ni para instituciones ni para coleccionistas particulares. Por ello se puede encontrar obra de Adolfo Lahoza en el Museo de Goya de Fuendetodos, en el Museo de Cáceres, en el Museo de Berna, Suiza, y en coleccionistas particulares de Francia, Italia, Estados Unidos y España. Bookmark and Share

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