Anabel Lasheras Meavilla, que forma parte del patronato de las fundaciones Mujeres Felices y Castillo de Loarre, desarrolla la RSC del Grupo Mémora en Aragón.

Profesora de educación especial, realiza desde 1992 una intensa actividad en la puesta en valor del medio rural. Senadora por Huesca y Portavoz de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales en la VII Legislatura, dirigió la asociación AFAMMER en Aragón durante 15 años. De 2008 a 2011 fue Directora General de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, en el Gobierno de Aragón. En 2012 puso en marcha la Fundación Paraíso. Es una gran defensora de los derechos de la mujer. Ha presidido desde 2005 a 2015 la Asociación de Amigos del Castillo de Loarre. Ha sido también Consejera General de IberCaja en representación de la Comunidad Autónoma de Aragón.

16 jun. 2010

Un gran centro de recuperacion de fauna silvestre

Disponemos en Aragón del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca que es un centro de referencia a nivel nacional en el cuidado e investigación de las causas de mortandad de la fauna silvestre. Es como hospital veterinario para devolverlos a los animales en las mejores condiciones físicas y en los hábitats más adecuados según la especie y su biología.  Los animales ingresados vivos se someten a una rehabilitación para su posterior puesta en libertad y los cadáveres son estudiados para determinar la causa de su muerte y localizar los “puntos negros” existentes en el medio natural con el fin de establecer medidas correctoras.  El Centro también lleva a cabo labores de investigación. En concreto, junto con la Facultad de Veterinaria, se trabaja en el control genético de los individuos del programa de cría en cautividad del milano real y quebrantahuesos. 
En 2009 el Centro incrementó  un 27% respecto a 2008 el número de ingresos de animales, alcanzando los 1.755, la mayoría de ellos, un 84%, aves.

En estos días, ha salido en la prensa, hemos tenido un osezno que fue incautado recientemente por el SEPRONA y que ha sido recuperado en La Alfranca.El osezno es un macho de unos cinco o seis meses, y se tiene la impresión de que había sido separado de su madre una o dos semanas antes de su incautación y extraído traumáticamente del medio natural. Durante estos días, el osezno ha recibido cuidados centrados en recuperar el estado de desnutrición y deshidratación en el que llegó, en buena parte debido al estrés acumulado por su cautiverio. Además, el animal presentaba pequeñas heridas en las patas causadas probablemente por sus propias mordeduras o durante la captura, que también han sido curadas.
El osezno está  ahora considerablemente más tranquilo, y en ello han colaborado los cuidados del personal del Centro de Recuperación y una adecuada alimentación, basada fundamentalmente en comida sólida. Estos cuidados han permitido al osezno pasar de los 3,7 kg de peso que tenía cuando llegó a los casi 6 kilogramos que pesa en la actualidad, más acorde con el peso que se le atribuye a un cachorro de su edad en el medio natural. 

La Alfranca es un lugar para visitar y a esto animo a todos.  Bookmark and Share

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