Anabel Lasheras Meavilla, que forma parte del patronato de las fundaciones Mujeres Felices y Castillo de Loarre, desarrolla la RSC del Grupo Mémora en Aragón.

Profesora de educación especial, realiza desde 1992 una intensa actividad en la puesta en valor del medio rural. Senadora por Huesca y Portavoz de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales en la VII Legislatura, dirigió la asociación AFAMMER en Aragón durante 15 años. De 2008 a 2011 fue Directora General de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, en el Gobierno de Aragón. En 2012 puso en marcha la Fundación Paraíso. Es una gran defensora de los derechos de la mujer. Ha presidido desde 2005 a 2015 la Asociación de Amigos del Castillo de Loarre. Ha sido también Consejera General de IberCaja en representación de la Comunidad Autónoma de Aragón.

26 mar. 2010

SIESO DE HUESCA: IGLESIA DE SAN MARTÍN


La localidad de Sieso de Huesca dista de la capital aproximadamente 28 kilómetros. Llegaremos hasta aquí tomando desde Huesca dirección Barbastro. Al llegar a Angüés, un desvío a nuestra izquierda a mitad de su caserío nos encamina hacia Casbas de Huesca y Sieso. Situada en el valle de la gloria, cuyo centro espiritual y de poder fue el monasterio cisterciense femenino de Casbas de Huesca distante apenas un kilómetro.
Localidad típica del somontano de la sierra de Guara, que le sirve de magnífico telón de fondo ante el que destaca por su situación en altura. Posee aproximadamente 63 habitantes y administrativamente depende del ayuntamiento de Casbas de Huesca. Abundan las edificaciones en piedra sillar datables entre los siglos XVI y XVIII, algunas de ellas con falsas de arquillos muy abundantes en las casonas nobles aragonesas.
Esos mismos arquillos ciegos se añadieron en los cuerpos recrecidos de su iglesia parroquial dedicada a San Martín.
La primera mención documental que hace referencia a la localidad de Sieso procede de la colección diplomática de Pedro I en que menciona la donación de su iglesia al monasterio de Montaragón. Más tarde, Alfonso II, primer rey de la Corona de Aragón donó Sieso en 1188 a la abadesa de Casbas de Huesca (Citado por Aramendía en su obra "El Románico en Aragón").
Cuando te aproximas a la iglesia de San Martín tienes la sensación de estar ante un gran edificio compuesto por diferentes añadidos y recrecidos. A pesar de ello, sus volúmenes tienen un ritmo elegante (a excepción de la compacta fachada norte: Imagen 5). Hay que ser perspicaz, tanto al exterior como al interior para rastrear el origen románico de su núcleo original. Por ello me he permitido hacer una aproximación a su planta que podrá servir de guía para reconocer sus elementos románicos...(Ver más)
Excursión aconsejada por Antonio García Omedes. Bookmark and Share

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