Anabel Lasheras Meavilla, que forma parte del patronato de las fundaciones Mujeres Felices y Castillo de Loarre, desarrolla la RSC del Grupo Mémora en Aragón.

Profesora de educación especial, realiza desde 1992 una intensa actividad en la puesta en valor del medio rural. Senadora por Huesca y Portavoz de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales en la VII Legislatura, dirigió la asociación AFAMMER en Aragón durante 15 años. De 2008 a 2011 fue Directora General de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, en el Gobierno de Aragón. En 2012 puso en marcha la Fundación Paraíso. Es una gran defensora de los derechos de la mujer. Ha presidido desde 2005 a 2015 la Asociación de Amigos del Castillo de Loarre. Ha sido también Consejera General de IberCaja en representación de la Comunidad Autónoma de Aragón.

15 dic. 2009

La agresión recibida por el primer ministro italiano Silvio Berlusconi nos debería hacer pensar un poco. Dicen que si la crispación política, que si cualquiera puede insultar,... No es muy diferente el ambiente político italiano del español. Aquí nos encontramos ante dos partidos políticos que salvo en el deseo expreso de quitar del poder al PNV no han sido capaces, ni lo son, de lograr un simple acuerdo.

Y algunos ayudan: nos podemos fijar en los comentarios de los periódicos digitales, cualquiera diría que estamos cerca de una nueva guerra civil, se insulta gratuitamente, se amenaza, se desean males, se alegran de hasta las muertes… y algunos periodistas, con una muy mal pretendida libertad, lo permiten y algunos hasta lo alientan. Además, todo se judicializa, pero contando con su lentitud (injusta por tanto) como medio para dañar, para atacar.
Hay medios donde sin contrastar información se publican mentiras, se escriben medias verdades,… Y luego, parece que es imposible que rectifiquen y reconozcan errores.
Y toda la atención de la sociedad se centra en lo que hacen o dejan hacer los dos grandes partidos, en ocasiones más preocupados de ellos mismos como partidos, que del bien general de España. Lo acabamos de ver en la fracasada reunión de presidentes autonómicos. Es el partido el que manda.
Parece como que sobra el Senado, el Congreso, … Bastarían dos personas, cada uno un partido. Las personas, los diputados y senadores, sobran. No parece una democracia al uso, sino una partitocracia. Y se hecha en falta el voto, el parecer de la persona. En los pequeños ayuntamientos todavía se puede ver funcionar la democracia. Gentes de partidos distintos pueden coincidir en opiniones, hay posibilidades por el bien del pueblo cambiar el voto, incluso cambiar de siglas para poder obtener mejores cosas para tu pueblo.
En la política actual pienso que se agradece muchas veces la existencia de partidos más preocupados por la gente, por los problemas reales, partidos que son capaces de dar la razón a unos y a otros pues no prima el partido sino las gentes. Bookmark and Share

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