Anabel Lasheras Meavilla, que forma parte del patronato de las fundaciones Mujeres Felices y Castillo de Loarre, desarrolla la RSC del Grupo Mémora en Aragón.

Profesora de educación especial, realiza desde 1992 una intensa actividad en la puesta en valor del medio rural. Senadora por Huesca y Portavoz de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales en la VII Legislatura, dirigió la asociación AFAMMER en Aragón durante 15 años. De 2008 a 2011 fue Directora General de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, en el Gobierno de Aragón. En 2012 puso en marcha la Fundación Paraíso. Es una gran defensora de los derechos de la mujer. Ha presidido desde 2005 a 2015 la Asociación de Amigos del Castillo de Loarre. Ha sido también Consejera General de IberCaja en representación de la Comunidad Autónoma de Aragón.

23 oct. 2009

6ª a 8ª cualidad del "Jefe Ideal"

SENTI-MENTAL. Con el jefe sólo cerebral puede resultar inhumano trabajar y con el puramente afectivo el fracaso empresarial está asegurado. De ahí la idoneidad de la inteligencia emocional que integra senti y mental. Según Dietrich von Hildebrand (El corazón), "el tullido afectivamente hablando, al igual que el hombre que carece por completo de una verdadera afectividad, nunca es, en el fondo, verdaderamente objetivo. Al no responder con su corazón a la situación objetiva en aquellos casos en los que están en juego valores que requieren una respuesta afectiva, no es en absoluto objetivo". Lo diré claramente, el buen jefe quiere a su gente. Es la única manera de que en una empresa exista relación entre personas y no una mera cohabitación laboral de individuos.
SERENO. Como la serenidad y la moderación forjan la personalidad, el atolondramiento del jefe consigue poner en ebullición al más templado. Para Jacques Leclercq, "una de las primeras condiciones de un buen gobierno es la de tener gobernantes con el espíritu ágil, el alma serena y el corazón en paz. ¿Cómo queréis que funcione el mundo con todos esos hipertensos frenéticos?". De acuerdo, no hay que confundir urgencia con ansiedad.
SERVIDOR. Palabras como administrar y ministro proceden del latín ministrare (servir). Cabe concluir que quien no dirige para servir no sirve para dirigir. De hecho, el mejor jefe trata de elevar a sus colaboradores, en vez de utilizarlos de peldaños para su escalada. Además, es consciente de que su éxito está en manos de quienes trabajan para él o ella.
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